lunes, 5 de noviembre de 2018

EL TALLER DE CALLE ZARAGOZA (III)  

 

Sala de retoque de negativos, preparación e insolación de planchas.

  


    
     Situada a la derecha, conforme se entraba a la zona del taller, en esta sala se efectuaban los trabajos de retoque de negativos, preparación de las planchas para la sensibilización de las mismas e insolación y revelado de estas. Para ello, contaba con una mesa de luz para el retoque de los negativos, una cubeta de hierro colado de, aproximadamente, 70 x 90 x 20 cm., montada sobre un caballete que permitía la agitación manual de la misma para el tratamiento con ácido de las planchas, un torniquete① para la fijación de la emulsión con que eran sensibilizadas, una prensa horizontal, de formato útil aproximadamente 50 x 60 cm. con un sistema de vacío neumático manual②, para el pasado por contacto de los negativos a la plancha, una fuente de luz, de arco voltaico, situada sobre la prensa, una pila de granito para el revelado y, una mesa auxiliar.
    Posteriormente se instaló una prensa vertical de formato útil aproximadamente 100 x 150 cm. con vacío neumático accionado por motor y fuente de arco voltaico vertical regulable en altura③.


 
En estas fotos podemos ver el arco voltaico de la prensa horizontal y parte del torniquete y de la prensa vertical



El torniquete era una máquina formada por una cuba de chapa en cuyo interior una plataforma en forma de aspa, accionado por motor, hacia girar las plancha al objeto de extender de forma uniforme la emulsión depositada en la misma, al tiempo que una resistencia, colocada en la parte interior de la tapa de la máquina, ayudaba al secado de esta, consiguiéndose así una perfecta sensibilización de la plancha.
El sistema de vacío de esta prensa estaba formado por una bomba manual, parecida a las de llenar neumáticos de bicicleta, pero invertido, en lugar de introducir aire, lo sacaba. Para controlar el vacío contaba con un manómetro y, una llave para cerrar o abrir el circuito. 

Esta prensa contaba con un sistema basculante para el uso de la misma, la colocación de la plancha se efectuaba situando el marco de succión en posición horizontal y, una vez colocada la plancha y cerrado este, se situaba en posición vertical para proceder a la insolación de la plancha.

 



EL TALLER DE CALLE ZARAGOZA (II)

 

  El taller se componía de las siguientes dependencias:


Oficina. 
Sala de dibujo.
Sala de retoque de negativos, preparación e insolación de planchas.
Sala de cámara fotográfica con laboratorio.
Sala de grabado de planchas.
Sala de máquina de pruebas.

Sala de carpintería.

    Como nota anecdótica citar que, en los primeros meses de existencia del taller, el teléfono del mismo estaba instalado en el pasillo de acceso a las salas de producción, en lugar de en la oficina, dónde se trasladó con posterioridad.



La Oficina:

    Daba directamente al patio y disponía de una banqueta junto a la puerta, frente a ella un mostrador y, tras el mismo, una mesa de escritorio y una estantería auxiliar.

D. Antonio Agudo y Manuel Barrios










 
                                                                             
Detalle del patio, con la entrada a la oficina.
Detalle del patio, con la entrada a la oficina.


La sala de dibujo

    Al igual que la oficina, también daba al patio, se trataba de una sala amplia, en la que se había dispuesto una mesa de dibujo a lo largo de ella, adosada en el testero que daba con las dos grandes ventanas al patio.





Antonio Agudo Tercero
Detalle de las ventanas al patio, de la sala de dibujo.


  


  

jueves, 30 de marzo de 2017

EL TALLER DE CALLE ZARAGOZA (I)


    
    El taller estaba ubicado en el nº 13 de la calle Zaragoza, (actual nº 9), en una casa propiedad de Doña Teresa Domínguez, que ocupaba la planta alta de la misma con su hijo D. Jacinto Maqueda, prestigioso médico sevillano, y su hija Rosarito Maqueda, ocupando el taller la planta baja del mismo.
   
    La casa, de estilo sevillano, constaba de un patio porticado en tres de sus lados, con columnas y solería de mármol y zócalo de azulejos vidriados en tonos azul y blanco en todo el perímetro del mismo, al que se accedía a través de un amplio zaguán, dividido por una hermosa cancela de hierro forjado que ostentaba en el frontal de la misma la que, supongo, sería la fecha de construcción de la casa: 1874, a la izquierda del patio estaban situados la escalera de acceso a la planta superior y las entradas a las dependencias del taller: la oficina, la sala de dibujo y el taller propiamente dicho.

                                  Otros elementos de esta planta baja eran un arcón en el pasillo de entrada al patio, un arriate cuadrado de mampostería, adornado con azulejos de estilo sevillano, en el centro del mismo y, a su alrededor, dándole escolta, varios macetones, y por último, un sillón amplio y dos mecedoras de madera con asientos de enea, colocados bajo la escalera de acceso a la planta superior.

sábado, 25 de agosto de 2007

Mirando hacia atrás con nostalgia



    En 1964, en Sevilla, las Artes Gráficas no estaban precisamente, en lo que podríamos considerar puestas al día, en lo que a elementos técnicos y, procesos productivos se refiere. Por aquel entonces, la mayoría de las imprentas trabajaban con equipos tipográficos, siendo muy pocas las que trabajaban en offset (todavía se utilizaba el término Litografía) y, en lo que se refiere a lo que hoy llamamos Preimpresión, existián algunos talleres de fotograbado (Caballero, en calle Federico Sánchez Bedoya - Gori, en calle Alemanes - Infoco, en La Casa de la Moneda - Velasco, en calle Mateos Gago - y, el último en incorporarse, Fotograbados Agudo, en la calle Zaragoza, fundado por los hermanos D. Antonio y D. José Luis Agudo González, (taller en el cual comencé a trabajar en julio de 1964, con catorce años de edad.)


D. Antonio Agudo
D. José Luis Agudo
    
    En estos talleres, cómo ya indiqué anteriormente, los equipos, las instalaciones y, los métodos de trabajo, llevaban un considerable atraso para la época, (la introducción de la pelicula fotográfica para la realización de los negativos era muy reciente, hasta poco antes se habían estado utilizando las placas al colodión, aún se utilizaban para los grabados de línea las emulsiones a base de clara de huevo y bicromato y, en los días de sol, era frecuente ver en las inmediaciones de los talleres a los empleados del mismo insolando las planchas aprovechando los rayos del astro rey.)